Tablas de Piedra

CAPITULO 1

La Necesidad de Usar Terminología Bíblica

 Antes de poder declarar el significado del mensaje de la Biblia, es necesario entender qué es lo que dice.  En este estudio que nos ocupa, será vital entender lo que la Palabra de Dios dice acerca de los Diez Mandamientos.  Siempre debemos iniciar el estudio de cualquier doctrina bíblica con un claro entendimiento de la terminología usada por el Espíritu Santo.  Por lo tanto, buscaremos el significado de las palabras "Diez Mandamientos" en todos los textos bíblicos en que aparecen.  Luego, consideraremos todos los sinónimos utilizados para los mismos.  Así, tendremos un cuadro claro, bíblico, de las palabras que Dios escribió sobre las Tablas de Piedra en el Monte Sinaí.

¿Dónde aparecen por primera vez en la Biblia las palabras
"Diez Mandamientos"?

 El primer uso de estas palabras ocurre en Exodo 34:28, cuando los Diez Mandamientos fueron escritos en Tablas de Piedra y dados a la nación de Israel.  Así lee el pasaje:

 "Y Jehová dijo a Moisés:  Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho la alianza contigo y con Israel.  Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches: no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas de piedra las palabras de la alianza, los diez mandamientos" (Éxodo 34:27-28).

 La importancia de que las palabras "Diez Mandamientos" ocurran por primera vez en el Sinaí se verá muy claramente al proceder con este estudio.  Por ahora, podemos decir que, al introducirnos por primera vez a estas palabras, se nos dicen las siguientes cosas:

 1. Los Diez Mandamientos fueron escritos en Tablas de Piedra por      Dios.

 2. Esto ocurrió en el Sinaí cuando Dios entró en una relación      contractual única, especial, con la nación de Israel.

 3. Los Diez Mandamientos fueron los términos específicos, o      palabras del pacto, escritos en las Tablas de Piedra en el Sinaí:      él "escribió en tablas de piedra las palabras de la alianza, los      diez mandamientos."

 4. El pacto -los Diez Mandamientos- fue hecho sólo con la nación      de Israel: "he hecho la alianza contigo y con Israel".(1)

 Estas cuatro cosas siempre se vinculan con las palabras "Diez Mandamientos", cuando éllas, o sus sinónimos, son usadas en la Biblia.  Los "Diez Mandamientos" equivalen a las "Palabras de la Alianza", y este pacto siempre está vinculado con las Tablas de Piedra dadas a Israel en el Sinaí.  Esta es la uniforme y consistente enseñanza de la Palabra de Dios.  En ningdn momento las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento habrán de cambiar lo que aquí se declara sobre los Diez Mandamientos.  La naturaleza y función de los Diez Mandamientos serán siempre consistentes con ésta, su primera mención en la Biblia.

 Será esencial recordar estos cuatro hechos bíblicos declarados en este verso introductorio a los "Diez Mandamientos".  Debemos grabar en nuestra mente que "Israel", "Diez Mandamientos", "Monte Sinaí", "Tablas de Piedra" y "Palabras de la Alianza" son frases que siempre van juntas en la Palabra de Dios.  Cualquier discusión sobre los Diez Mandamientos que, en forma alguna, los separe de las "Palabras de la Alianza" escritas en las Tablas de Piedra, -dadas a Israel en el Sinaí- no sigue las Escrituras.  Basta con leer este texto y escuchar lo que dice para encaminarnos a un entendimiento de la naturaleza y función de los Diez Mandamientos en la historia de la redención.

¿Cuán común es el uso de las palabras "Diez Mandamientos" en la Biblia?

 Las palabras "Diez Mandamientos" son utilizadas sólo tres veces en la Biblia, a saber: Exodo 34:28 (ya citado), Deuteronomio 4:13 y 10:4.  Veamos:

"Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra, los diez mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra" (Deuteronomio 4:13)

 "Y escribió en las tablas lo mismo que había escrito antes, los diez mandamientos que Jehová os había dado en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea..." (Deuteronomio 10:4).

 Estos textos repiten los mismos hechos narrados en Exodo 34:28. Deuteronomio 4:13 es aún más enfático que Éxodo 34:28 en cuanto a la naturaleza de los Diez Mandamientos.  El texto comienza diciendo que Dios "anunció su pacto" y luego enfatiza que ese pacto hecho con Israel es precisamente los Diez Mandamientos.

 El Nuevo Testamento nunca usa las palabras "Diez Mandamientos". Ningún profeta del Antiguo Testamento usa estas palabras en sus enseñanzas, reprensiones o exhortaciones.  Los Salmistas hablan mucho de la "ley" y los "mandamientos", pero ninguno, incluso el autor del Salmo 119, usa las palabras "Diez Mandamientos".

 Como puede apreciarse, las únicas referencias, en toda la Biblia, a los "Diez Mandamientos" como una unidad, o documento específico, son estos tres textos relacionados a Israel en el Sinaí, cuando el dedo de Dios escribió los Diez Mandamientos en Tablas de Piedra y los dio como los términos de un Pacto.  Es esencial que las palabras "Diez Mandamientos" siempre sean vistas como un ente, o documento, singular y particular.  Considerados individualmente, los mandamientos tienen vigencia, aún después de haber caducado como pacto las Tablas de Piedra.  Luego diremos más sobre este particular.

¿Se usan otros nombres en la Biblia sinónimos de, e intercambiables con, los "Diez Mandamientos"?

 Hay por lo menos siete otros nombres, o frases, usados para referirse a los Diez Mandamientos, o "Palabras de la Alianza".  Los daremos uno por uno con sus textos de referencia.  El primer texto citado será el primero en aparecer en la Biblia; el último será el último en aparecer.  Nos será de gran ayuda, para poder entender la naturaleza y la función de los Diez Mandamientos, saber que podemos sustituir cualquiera de estos términos en el lugar de las palabras "Diez Mandamientos".  Cada uno de ellos significa lo mismo en la Biblia.

1. Las Tablas de Piedra:  Es ésta la forma más común en que la Biblia nos habla de los Diez Mandamientos.  Esto sorprende a quienes no examinan con cuidado la manera en que el Espíritu Santo se refiere a las palabras escritas con el dedo de Dios en el Sinaí. Veamos algunos textos específicos:

"Entonces JEHOVÁ dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allí y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarles" (Éxodo 24:12).

 "Y él os anunció su pacto, el cual os mandó poner por obra: los Diez Mandamientos, y los escribió en dos tablas de piedra" (Deuteronomio 4:13).

 "Y me dio JEHOVÁ las dos tablas de piedra, escritas con el dedo de Dios; y en ellas estaba escrito según todas las palabras que os habló JEHOVÁ en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea" (Deuteronomio 9:10).

 "Y en el arca ninguna cosa había sino las dos tablas de piedra que allí había puesto Moisés en Horeb, donde JEHOVÁ hizo pacto con los hijos de Israel cuando salieron de la tierra de Egipto" (1 Reyes 8:9).

 "...siendo manifiesto que sois carta de Cristo expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón" (2 Corintios 3:3)

 Notemos nuevamente que toda referencia bíblica a las "Tablas de Piedra", al igual que a su sinónimo, los "Diez Mandamientos", está vinculada al Sinaí, el día en que los mandamientos fueron escritos en las Tablas de Piedra y dados a Israel como pacto.  Es éste el significado uniforme que el Espíritu de Dios da a los Diez Mandamientos cuando de ellos se habla como un ente particular, no importa cuál sea la frase específica utilizada.  Los "Diez Mandamientos" y las "Tablas de Piedra" son una misma cosa.  De este punto en adelante habremos de seguir la práctica de los escritores bíblicos, libremente intercambiando las palabras "Tablas de Piedra", o cualquier otro de sus sinónimos, al referirnos a los "Diez Mandamientos".

2.  Las Tablas del Testimonio:  Esta frase es usada sólo dos veces, ambas en Éxodo.  De nuevo, ambos textos se refieren al Sinaí, cuando las "Tablas del Testimonio" (Diez Mandamientos) fueron dadas como el registro escrito de las condiciones del pacto que sería usado como "testimonio" legal contra Israel, de ellos quebrantar el pacto.  No recordamos haber visto que un predicador o escritor haya usado este término bíblico para referirse a los Diez Mandamientos. Es lamentable tal omisión.  Aquí estánn los textos:

 "Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el Monte Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios" (Éxodo 31:18).

 "Y aconteció que descendiendo Moisés del Monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, al descender del monte, no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía después que hubo hablado con Dios" (Éxodo 34:29).

 El término "Tablas del Testimonio", al igual que los anteriores, siempre se relaciona al trato de Dios con Israel en el Sinaí, cuando estableció con ellos su pacto especial.  Los "Diez Mandamientos", las "Tablas de Piedra" y las "Tablas del Testimonio" son una y la misma cosa en las Escrituras.

3. El Testimonio: La palabra "Testimonio" es empleada en dos textos para describir los "Diez Mandamientos".  La primera ocasión fue cuando Dios instruyó a Moisés a fabricar el Arca del Pacto como albergue del "Testimonio", o Diez Mandamientos.  La segunda ocasión fue después de haberse fabricado el Arca, cuando los Diez Mandamientos fueron colocados en su interior.  A continuación los dos textos:

 "Las varas quedarán en los anillos del arca; no se quitarán de ella. Y pondré en el arca el testimonio que yo te daré"
(Éxodo 25:15-16)

 "Y tomó el testimonio y lo puso dentro del arca..."
(Éxodo 40:20).

 Es significativo que la palabra "Testimonio" sea singular a pesar de haber "diez" mandamientos escritos en dichas tablas.  Esto confirma que los Diez Mandamientos son vistos como un sólo documento íntegro, a saber: el pacto, o "Testimonio", entre Dios e Israel. Podríamos leer estos textos sustituyendo en el lugar de "Testimonio" tanto la palabra "Alianza" como las palabras "Diez Mandamientos" y significaría lo mismo.

4. El Primer [Pacto]:  El cuarto término utilizado como sinónimo de los "Diez Mandamientos" es "Primer Pacto".  Esta frase es utilizada sólo dos veces en la Biblia y es implicada en otros textos en que se contrasta el Nuevo Pacto con el Antiguo, o primer Pacto, que el nuevo reemplazó.  El pacto, mencionado en Jeremías 31:32 y en 
Hebreos 8 al 10, con las palabras "
el pacto que hice con vuestros padres", es claramente el "primer" pacto, -los Diez Mandamientos- dado en Tablas de Piedra en el Sinaí.  Estos son los textos:

"Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, no se hubiera procurado lugar para el segundo [pacto]"
(Hebreos 8:7).

 "Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y su santuario terrenal"(2) (Hebreos 9:1).

 De nuevo, como en todos los casos anteriores, estos textos vinculan el "Primer Pacto" a la ocasión en que, en el Monte Sinaí, los Diez Mandamientos fueron dados como Pacto, en Tablas de Piedra, a la nación de Israel.  Los "Diez Mandamientos", "Tablas de Piedra", "Tablas del Testimonio", "Testimonio" y el "Primer Pacto" son todos una y la misma cosa en las Escrituras.

5. El Antiguo Pacto:  El quinto término utilizado para referirse a los Diez Mandamientos es "Antiguo Pacto".

 Este es implicado claramente en Hebreos 8:6, texto en el que se establecen tres contrastes específicos.  Hay contraste entre las siguientes cosas:

 1. Los ministerios de Aarón y Cristo;

 2. Los dos pactos sobre los cuales descansan dichos ministerios;

 3. La superioridad de las "mejores promesas" sobre las cuales      descansa el Nuevo Pacto.  El Antiguo Pacto decía: "haz y      vivirás/desobedece y morirás"; el Nuevo Pacto dice: "consumado      es/cree".

 Observe cómo estas tres comparaciones son argumentadas por el autor de Hebreos:

"Pero ahora ha obtenido un [1] ministerio tanto mejor, cuanto es mediador de un [2] mejor pacto, establecido sobre [3] mejores promesas.  Porque si aquel primero [pacto] hubiera sido sin defecto, no se hubiera procurado lugar para el segundo [pacto]" (Hebreos 8:6-7).

 Es el obvio resultado de estas comparaciones lo que muestra porqué el Antiguo Pacto, escrito en Tablas de Piedra, tenía que ser sustituido por uno "nuevo y mejor".  La misma verdad se halla en Hebreos 8:13.  A ver:

"Al decir: Nuevo pacto, ha dado por anticuado al primero; y lo que se da por anticuado y se envejece, está próximo a desaparecer" (Hebreos 8:13).

 La versión NIV (en inglés) -en esta traducción la versión revisada de la Biblia, 1977 [SBI])- traduce el griego en 2 Corintios 3:14 correctamente con la palabra "pacto", en vez de "testamento", como en la versión King James (inglés) o la versión antigua en castellano. Así lee:

 "Pero sus pensamientos se embotaron; porque hasta el día de hoy, cuando leen el antiguo pacto, les queda el mismo velo no descubierto, el cual desaparece en Cristo" (2 Corintios 3:14).

 Como en toda ocasión anterior, el término "Antiguo Pacto" siempre se refiere a los Diez Mandamientos escritos en Tablas de Piedra, dados a Israel en el Sinaí como pacto.  De referirse 2 Corintios 3:14 a las Escrituras del Antiguo Testamento, sería la única excepción. Sin embargo, el contexto del pasaje compara dos ministerios distintos basados en dos pactos distintos, no dos tipos distintos de Escritura. Los "Diez Mandamientos", "Tablas de Piedra", "Tablas del Testimonio", "Testimonio", "Primer Pacto" y el "Antiguo Pacto" son una y la misma cosa en las Escrituras.

 Algunos teólogos no entienden que el término "Antiguo Pacto" se refiere al pacto que Dios hizo con Israel en el Monte Sinaí, por lo que niegan que Cristo sustituyó el Antiguo Pacto con uno "nuevo y mejor".  Insisten en mudar el comienzo del Antiguo Pacto hasta el huerto de edén.  El profesor John Murray, uno de los grandes teólogos de este siglo, es la rara excepción.  No sólo dice que el Antiguo Pacto es sinaítico; también censura a los que procuran vincularlo con un supuesto "pacto de obras" establecido con Adán. Su argumentación del caso es diáfana:

 "Esta administración (la adánica) ha sido designada a menudo como el Pacto de Obras... No hay tal designación en las Escrituras. Oseas 6:7 puede ser interpretado de otra manera, y no provee una base sobre la cual edificar una economía Adánica... Nunca debería ser confundida con lo que la Escritura llama el antiguo, o primer, pacto (vea Jeremías 31:31-34; 2 Corintios 3:14; Hebreos 8:7,13). El primer, o antiguo, pacto es el sinaítico.  Y no sólo se debería evitar tal confusión en nomenclaturas sino también cualquier intento de interpretar el pacto mosaico en términos de la institución adánica.  Esto último sólo podría referirse al estado de la inocencia y a Adán como cabeza representativa.  La posición de que en el pacto Mosaico hay una repetición del supuesto pacto de obras -de actualidad entre teólogos del pacto- es un concepto errado que envuelve un entendimiento equivocado del pacto mosaico..."(3)

6. Las Palabras del Pacto:  El sexto sinónimo usado por el Espíritu para referirse a los "Diez Mandamientos" es la frase: "Las palabras del pacto".  Estas palabras establecen más allá de toda duda que los Diez Mandamientos son el documento de pacto que estableció a Israel como nación, o cuerpo político, en el Monte Sinaí.  Los Diez Mandamientos son específicamente denominados "las palabras del pacto".  Note esto en el siguiente texto:

 "Y él estuvo alli con JEHOVÁ cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos" (Éxodo 34:28).

 Tal como en los cinco casos anteriores, el texto vincula la frase "las palabras del pacto" al Monte Sinaí, lugar en que Dios dio los Diez Mandamientos a Israel como pacto.  Es éste un hecho ineludible en estos textos.  Declaran expresamente que las "palabras del pacto" eran en sí los Diez Mandamientos.  Los "Diez Mandamientos", "Tablas de Piedra", "Tablas del Testimonio", "Testimonio", "Primer Pacto", "Antiguo Pacto" y las "Palabras del Pacto" son una y la misma cosa en las Escrituras.  Son todos intercambiables.

7. Las Tablas del Pacto:  La séptima frase que la Biblia usa como sinónimo de los Diez Mandamientos es: las "Tablas del Pacto". Moises usó esta frase cuando repitió la ley por segunda vez en Deuteronomio.  Es obvio que Moisés quería impresionar la palabra "Pacto" en la mente de Israel, cuando les recuerda el hecho de que Dios les dio los Diez Mandamientos como los términos del pacto escrito en las Tablas de Piedra.  No es posible leer las siguientes instrucciones de Moisés sin ver que las Tablas del Pacto no son otra cosa que los Diez Mandamientos:

 "Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con nosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua; y me dio Jehová las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios; y en ellas estaba escrito según todas las palabras que os habló Jehová en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea.  Sucedió al fin de los cuarenta días y cuarenta noches, que Jehová me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto" (Deuteronomio 9:9-11).

 El tema del mensaje dado por Moisés en esta ocasión trata de la persona de Dios, cuando, en el Sinaí, dio las Tablas del Pacto en las que estaban escritos los Diez Mandamientos.  Una versión en inglés (NIV) añade, en Hebreos 9:4, la palabra "piedra" a las tablas del pacto:

"...el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que retoñó, y las tablas [de piedra] del pacto" (Hebreos 9:4).

  Hebreos 9 contrasta el ministerio de Aarón en el Tabernáculo terrenal de Israel con el ministerio de Cristo en el verdadero Tabernáculo celestial.  El verso 4 nos dice que las Tablas del Pacto en piedra estaban guardadas en el Arca del Pacto, en el lugar Santísimo tras el velo.  Recuerde que no sólo el Arca, sino el Tabernáculo completo, fueron diseñados a base de las Tablas del Pacto.  Todo sacrificio y ministerio de los sacerdotes centraba en los Diez Mandamientos dentro del Arca.  El sistema completo ilustraba la verdad de que no había entrada a Dios hasta tanto no se cumplieran los términos del pacto.  Veamos:

"...dando el Espíritu Santo a entender con ésto que aún no se había manifestado el camino al santuario, mientras el primer tabernáculo estuviese en pie.  Lo cual es un símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto..." (Hebreos 9:8-9).

  La inhabilidad de todos los ministerios vinculados al Antiguo Pacto para "limpiar la conciencia" siempre tenía que ver, como en este texto, con la realidad de que "el camino al santuario verdadero" estaba cerrado.

 El autor de Hebreos muestra que el sacrificio "de una vez por todas" de Cristo venció esta inhabilidad y abrió para siempre el camino al verdadero santuario.  Esta realidad se manifiesta al contrastarse el mayor efecto del mejor sacrificio de Cristo con el sacrificio ineficaz de los animales.  El texto clave es el verso 15.  Nos da la razón específica por la cual el Nuevo Pacto tiene que fundamentarse en nada menos que la sangre derramada del Hijo de Dios:

 "Y por eso [para efectuar lo que el Antiguo Pacto no podía efectuar] Cristo es Mediador de un nuevo pacto, para que... los llamados reciban la promesa de la herencia eterna [no sólo por un año]... -ahora ha muerto [bajo la maldición del pacto dentro del arca] para redimirles [Gálatas 4:4-6] de los pecados cometidos bajo el primer pacto" (Hebreos 9:15).

 Ninguno de los pecados contra el Antiguo Pacto fueron expiados plenamente sino hasta la muerte de Cristo en el Calvario.  Fue su obra expiatoria que le dio el derecho de poder enviar el don del Espíritu Santo.  La venida del Espíritu Santo en el día de Pentecostés era el corazón mismo de las promesas bíblicas del Antiguo Testamento.  Sin embargo, esa promesa no podía ser cumplida mientras el Tabernáculo estuviera en pie, y dicho Tabernáculo debía permanecer mientras el Antiguo Pacto (Diez Mandamientos) -dentro del Arca del Pacto- tuviera vigencia como pacto fundamental de la relación entre Dios e Israel.  Todo se mantiene en pie, o cae, junto.

 Tal como en los otros seis ejemplos, vemos nuevamente que los mismos ingredientes van juntos cuando se habla de los Diez Mandamientos o algunos de sus sinónimos.  Los "Diez Mandamientos", "Tablas de Piedra", "Tablas del Testimonio", "Testimonio", "Primer Pacto", "Antiguo Pacto", "Palabras del Pacto" y las "Tablas del Pacto en Piedra" -todos significan los mismo en la Biblia.  Los ocho términos son intercambiables.  Dudamos que alguien pueda leer los textos citados y dudarlo.

 Como veremos luego, algunos tienen dificultad en aplicar esta verdad a la teología.  Por ejemplo, si una persona dice: "Yo creo que los Diez Mandamientos son la regla de vida para el cristiano de hoy", debería reconocer que también está diciendo:  "Creo que las Tablas del Pacto en piedra, dentro del Arca, son la regla de vida para el cristiano de hoy".  De acuerdo a la Biblia, ambas declaraciones significan exactamente lo mismo.

 La primera vez que escribimos en una pizarra estos términos sinónimos de los "Diez Mandamientos", un hombre nos preguntó: "¿Por qué, al referirse a los Diez Mandamientos, no citó algunos de los textos bíblicos que hablan de la 'ley moral'?"  Se asombró sobremanera cuando le respondimos: "¡No hemos dado tales textos porque no existen!"  La Biblia ni siquiera usa el término "ley moral"; mucho menos equipara tal término a los Diez Mandamientos.

 Tal vez nos adelantemos aquí un poco, pero sería bueno señalar que el término, "ley moral", es un concepto teológico que data desde la Edad Media; bajo ningún concepto es terminología bíblica.  El término podría, o no podría, ser correcto y útil de poderse comprobar que sea bíblicamente correcto.  Sin embargo, el término tendría que quedar establecido sobre bases textuales bíblicas que claramente comprueben la doctrina implicada o declarada por el mismo.  Pero, nunca hemos visto que esto se haya hecho con la frase "ley moral".

 Luego discutiremos el término.  Ahora sólo estamos interesados en lo que la Biblia dice, no en terminología teológica no bíblica desarrollada como medio esencial para la enseñanza de algún sistema teológico particular.  Nuestra pregunta es:  ¿Cómo quiere Dios que pensemos y hablemos de los "Diez Mandamientos"?  La respuesta es sencilla si seguimos el ejemplo bíblico del Espíritu Santo y usamos la terminología que él ha inspirado.  Así, siempre pensaremos: "pacto".

 Tal vez sería bueno tomar todos los textos bíblicos citados, que utilizan los distintos términos sinónimos de los Diez Mandamientos, y formular un resumen preciso de lo que la Biblia dice sobre los Diez Mandamientos.  El siguiente resumen no es otra cosa que la unión de textos bíblicos en una declaración que define la manera en que la Biblia habla de las Tablas de Piedra:

Dios entró en una especial y singular relación de pacto con la nación de Israel en el Monte Sinaí.  Los términos de ese pacto son a veces llamados los Diez Mandamientos.  A éstos también se les llama el Primer Pacto, especialmente cuando se contrasta con el Nuevo Pacto que lo sustituye.  El primer, o Antiguo Pacto, fue hecho solamente con la nación de Israel en el Sinaí.  Las Palabras del Pacto son los Diez Mandamientos, escritos en Tablas de Piedra con el dedo de Dios.  Este documento del pacto es llamado Antiguo Pacto. También es llamado Tablas del Testimonio, o sencillamente, Testimonio. Los términos "Diez Mandamientos", "Tablas de Piedra", "Tablas del Testimonio", "Testimonio", "Antiguo Pacto", "Primer Pacto", "Palabras del Pacto" y "Tablas del Pacto en Piedra" son una y la misma cosa en las Escrituras.  Los ocho términos significan exactamente lo mismo y son intercambiables entre sí.

 Si esta declaración nos causa confusión en nuestro pensamiento o problemas con nuestra teología... no estamos pensando bíblicamente al considerar los Diez Mandamientos.  ¡Si estos claros hechos bíblicos, que hemos presentado a través de los textos citados y que acabamos de resumir en la declaración anterior utilizando las mismas palabras de las Escrituras, son nuevos para nosotros, nuestro pensamiento, al menos en lo que a los Diez Mandamientos se refiere, no es bíblico!  Repetimos, tenemos que aprender a usar terminología bíblica.  Cualquier estudio de doctrina bíblica debe comenzar con un claro entendimiento de los textos bíblicos que enseñan dicha doctrina.  Hasta el día de hoy, no he visto un estudio de los Diez Mandamientos que cite y discuta sus referencias bíblicas según lo hemos hecho aquí.

 Mucha gente se asombra de que las Escrituras del Nuevo Testamento no usen las palabras "Diez Mandamientos".  Es obvio que ellos, al estudiar el tema de los "Diez Mandamientos", nunca examinan los textos donde Dios mismo habla de éstos.  Tal vez, de haberlo hecho aunque sea una vez, sus conclusiones y terminología serían algo distintas.

Resumen

 Cuando nos habla de los Diez Mandamientos, la Biblia siempre los vincula con Israel en el Sinaí.  Estos Diez Mandamientos eran las "Palabras del Pacto" que fueron escritas en las Tablas de Piedra y puestas en el Arca del Pacto.  Los términos "Diez Mandamientos", "Tablas de Piedra", "Tablas del Testimonio", "Testimonio", "Primer Pacto", "Antiguo Pacto", "Tablas del Pacto" y "Palabras del Pacto" son una y la misma cosa en las Escrituras.  Son todos intercambiables.

 Nunca se nos declara, ni se nos motiva a pensar en "ley moral inalterable" al leer las palabras "Diez Mandamientos" o cualquiera de sus sinónimos.  Hemos de pensar: "Pacto".  Hemos de pensar en un código de ley particular (los Diez Mandamientos) que fue instituido específicamente como los términos de un documento de pacto. Siempre hemos de recordar que los Diez Mandamientos eran los términos específicos -escritos en piedra- del pacto que estableció la relación especial entre Dios e Israel.  Los Diez Mandamientos, Israel, el Sinaí, Pacto... todos van juntos.  Comenzaron todos al mismo tiempo, y juntos caducaron.

 Otra cosa es hablar de los deberes particulares requeridos por los distintos mandamientos.  Los Diez Mandamientos, considerados como documento contractual, o pacto, han sido sustituidos por el Nuevo Pacto.  Los mandamientos individuales están en pie, caen o cambian según su naturaleza y mérito particular.  Nueve de ellos son repetidos, con algunos cambios, en las Escrituras del Nuevo Testamento y, por tanto, son tan obligatorios hoy como cuando fueron dados en el Sinaí.

Notas del capítulo 1: _____________________________________

1  Nota del autor: Palabras en negritas en citas bíblicas son un énfasis adicional mío.

2  Es esencial no confundir el pacto actual (las Tablas de Piedra) con las leyes y ceremonias que administraban el mismo.  Es muy claro, tanto en el Antiguo Testamento como en Hebreos 9:15, que el "Primer Pacto" era las Tablas del Pacto, o Diez Mandamientos, y que todo lo demás eran los cultos y rituales administrativos del mismo.

3  Collected Writings of John Murray, Vol. 4, p. 49-50. Estandarte de la Verdad.


 
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